Primera Escala: Bilbao, 14 de diciembre de 2017

Todo comienzo tiene su porqué, su cómo y su cuándo. Todo inicio, siempre es difícil, sobre todo en el mundo de la escritura que tanto compite en estos tiempos cibernéticos. Ya estamos aquí, soy uno más del inmenso océano de libros. Un escritor más cuya joven novela lucha encarnizada, en cruel batalla, por saltar de las estanterías para danzar a vuestras manos lectoras. Soy uno más, pero no estoy solo.
El 14 de diciembre de 2017 se levantó el telón de esta etapa, de esta nueva ruta. La primera parada fue en la capital del mundo, si no sabéis donde se encuentra os lo escribo con letras susurrantes: Bilbao.

Primera escala, del todo obligada. Llena entera de temores y miedos, lejos de ser el debut soñando. Víspera de navidades siempre es una mala fecha. Atropellada, quizás precipitada… para mí, sinceramente, creo que íbamos un mes tarde. Con errores mutuos, de la editorial, de la librería y de mí mismo acometimos esta bendita locura. Ni nos sincronizamos, ni nos entendimos… cosas de un inexperto debutante. Pequeños detalles que tendremos en cuenta.
Arranca 2018, año complejo, repleto de viajes, si sale como esperamos (que tened por seguro que no saldrá) nos recorreremos el norte desde San Sebastián hasta Vigo. Zumaia y Santoña serán los puertos de nuestra próxima escala. Aún no sabemos las fechas, cuando terminen estas fiestas, los compromisos académicos y laborales confirmaremos los tiempos.
A ver si este año nos deja un poquito más de margen de maniobra. Así es mi vida, sin un miserable grano de las arenas del tiempo en el que arrebatar unos minutos a los estudios o al trabajo. Todo el día corriendo de un lado para otro. Al día le faltan horas y mi cuerpo ha empezado a contabilizar los minutos de descanso y sosiego, los minutos que paso feliz entre el Sakkara y el Xibalba.

 

Imagen: Álvaro Cartagena Vega

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Álvaro Cartagena

Nacido en la Villa Marinera de Santoña (Cantabria) en 1984, pero afincado en Barakaldo (Vizcaya) comenzó sus andaduras en el mundo de la escritura cuando apenas tenía 17 años.